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JULIAN RIVAS

   -Mientras no sea de la situación actual, puedo hablar de lo que sea…

   Mientras a Leopoldo López se le mantiene preso, a Antonio Ledezma se la silencia con una medida cautelar en su casa, y a María Corina Machado la sacan de la carrera electoral para que no le dé una soberana paliza a Diosdado Cabello, el Duce criollo (se le nota en lo medio balurdo que queda), la campaña contra Henrique Capriles Radonski ha sido más o menos destartalada, pobre, pues. Como candidato presidencial siempre latente, sin fama de habla paja o loco, se le ha acusado de todo, sin presentar pruebas (al estilo socialista), pero sin hacerle mellas tampoco, ¿y cómo, si los planteamientos han sido tan imbéciles? El Gobierno desarmó las policías municipales y gubernamentales, intervino muchos cuerpos mientras aupaba la actuación de grupos paramilitares, perdón, colectivos (a quienes ahora desconocen, alegando como en la canción aquella que esos que aparecen en los videos y en las fotos con los facinerosos no son ellos, sino alguien que se les parece), Elías Jaua acusa al gobernador de no preocuparse por la seguridad, él, Elías Jaua, que lleva casi diecisiete años gobernando y que este es el país que puede presentar, fuera de que como “resaponszable por Miranda”, jamás dijo nada contra las Zonas de Paz de los malandros con el régimen, aunque de guerra contra la gente. Y él, él, todavía habla paja.

   Lo otro que se intenta de tarde en tarde es que el gobernador Capriles Radonski anda ausente, que el estado está sin gobierno; y alegan semejante necedad después de que obligaron a la caricatura del Tribunal Supremo de Justicia a sentenciar que no importa dónde esté un individuo para mandar sobre un país, o firmar leyes que nadie le vio firmar o santificar acuerdos donde perdemos hasta la camisa, ya que “sigue mandando esté donde esté”, hecho así para justificar la ausencia de casi dos años de Hugo Rafael Chávez Frías. Cosa que todo el mundo vio y razón por la cual la gente ni bolas le para a Aurora Morales, diputada por el estado que quiere verle el hueso al flaco (y no estoy usando doble sentido), que ayer aplaudía aquello y hoy señalando “imperdonables” ausencias (creo que hasta de la planchas la sacaron, era bastante mala disfrazando la realidad, no pudo convencer a los mirandinos que no era hambre lo que atormentaba los estómago ni hampa los que enlutaba tantas familias, especialmente en Los Valles del Tuy, asunto del cual también se desentendía con desvergüenza e irresponsabilidad socialista). Y, claro, en la campaña contra el gobernador están los infaltables declaradores de oficio que no parecen contar con ningún cargo real, el llamado maripilismohernadizmo de los medios, categoría donde entra el señor Julián Rivas, mejor conocido como Perro Rabioso.

   Mientras los días pasan y la situación se deteriora por cuestiones que todo el mundo advirtió hace añales que pasarían, especialmente cuando comenzaron a robar millardito tras millarditos sin rendir cuentas, invadieron tierra productivas y cerraron fábricas (y que ahora intentan culpar a otros), así como mientras se consolida la estrategia de Unidad en el bloque Opositor a pesar de los egos e interés de cada quien (se espera que la gente piense por sí misma, no que saliven en grupo cuando escuchen la campana del amo en La Habana), esa fauna mediática ataca desde todos los puntos posibles, como hace Perro Rabioso Rivas. ¿Que por qué le digo perro rabioso? Hace más de un año, cuando mucha gente salió a protestar por la inseguridad, y más tarde por los encarcelados y las violaciones de los derechos humanos que resultaron de la acción del Gobierno contra unas protestas que pudieron silenciar prometiendo patrullar las zonas rojas, así no fueran a cumplir, a esa gente se le disparó, se le atropelló, golpeó, se les detuvo, algunos fueron torturados (la otra Defensora del Pueblo sale porque tuvo la inocentada de sustentar los casos y reconocerlos en una cadena), y cayeron asesinadas más de cuarenta personas, Julián Rivas acusaba a los que marchaban de ser los responsables. Los agredían, los mataban y eran culpables de eso.

   Una parcialidad política ordenaba la represión por televisión, amenazaba por las redes sociales, grupos paramilitares, perdón, colectivos, marchaban al lado de militares uniformados agrediendo a quien asomara la cabeza, pero el señor Julián Rivas acusaba a los otros de provocarlo todo, tachándoles de asesinos, de perros rabiosos. Que la vaina era tan falsa se comprueba unos meses después cuando un ex ministro del Interior intenta controlar a uno de esos grupos paramilitares armados por el Gobierno, perdón, colectivos, resultando en nuevos muertos en violentos enfrentamientos (pero de los de verdad, pistolas contra pistolas, no ametralladoras contra doñitas tocando ollas), y uno de los dirigentes de esos colectivos perseguidos dijo ante la televisión que cuando les llamaron para reprimir las marchas de febrero, marzo y abril de ese año (el pasado), eran camaradas y ahora los trataban como criminales. ¿Rectificó el señor Julián Rivas? Por favor, él es un hombre de izquierda, mentir y evadirse es su prerrogativa natural, por eso es que arruinan por donde pasan.

   Pues bien, el señor Julián Rivas, mientras habla de esto y lo otro en sus columnas en el prestigioso semanario LA RAZON, siempre termina arrojándole perlitas a Henrique Carriles Radonski, como una obsesión. El domingo 28 de Junio de 2015, publicó un artículo llamado PARODIA EN NUEVA YORK, el cual resultaba muy redundante, muy evasivo como para que se le lea completo, pero entonces vi al final una dedicatoria, Preguntas a Capriles. Allí hizo una descripción bonita de su señora abuela (la suya, la de Perro Rabioso, no la de Henrique Capriles Radonski, quién sabe qué hubiera dicho de la dama de referirse a ella), hablando de su sencillez e inteligencia, dones naturales de una Venezuela que no iba a las universidades en esa época, pero que fue criada con buenos ejemplos (los presidentes no mandaban a robar), y los años que daban sabiduría. Y le creo, mi abuelo nos decía siempre que un hombre no hablaba tanto, que hacía cosas; de mi abuela aprendimos que lo ajeno se respetaba, por ella, pero en boca de nuestro padre, supimos que no hay vergüenza peor para una familia que tener un ladrón en ella. Bien, según el señor Rivas, de estar su abuela  viva en estos momentos, y ver a Henrique Capriles Radonski, “seguro le habría dicho: Muchacho, tú estás flacos, tas seco, amarillo, ¿qué tienes tú? ¿Qué te pasa? Esto sí es vaina. Tú como que te metes el dedo y hueles…”, y ahí termina su maravillosa columna, su magistral defensa de intelectual de izquierda para desmentir las cosas que Henrique Capriles Radonski sostiene cuando alega que todo este desastre se debe a la rapiña e incompetencia del señor Julián Rivas y su gente en el poder. Eso es todo lo que puede esgrimir en su defensa después de casi diecisiete años mandando y el despilfarro de la mayor fortuna recibida por un país latinoamericano en toda la Historia. Y si su abuela hubiera dicho eso, si se hubiera encargado de eso antes de mirar en su propia casa, es porque era bastante tonta, porque primero habría tenido que ocuparse de él, su nieto, quien parece algo obeso (con un: “Muchacho, tas chupando demasiado, eso es malo, deja pa’ los demás”); pero no, según él, ella se habría ocupado primero de la vida ajena. Y en unos términos que hace pensar en esos viejitos que se orinan en la calle o sueltan gases porque “no se van a reventar” (mitad impertinencias de quienes nunca se cuidaron por el parecer de los demás, mitad senectud). Pero siendo hombre de izquierda, seguramente miente y la utiliza, abaratando su memoria, ofendiéndola para lograr un propósito. Lo que seguramente la buena señora le diría a él, quien sostiene en ese mismo artículo que “Venezuela es tierra de hombres libres, no de fichas imperiales”, habría sido: ¿Tú cómo que tas apendejiao?, ¿hombres libres?, ¿pero no se le arrodillan a los cubanos, no se le tiran a los pies a los chinos?”.

   Me parece que es una suerte para el señor Rivas que la doñita no pueda hablar. Ni ver en qué terminó convertido después de que intentara que agarrara por el buen camino.

Julio César Quevedo.

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PABLO PEREZ PERSEGUIDO POR EL CONTRALOR

   El viejo Cronos y el eterno matar a sus hijos…

   En Venezuela comienza una renovación generacional en política. El pasado, los viejos rostros de la era democrática, y la galería del horror del funesto gobierno de izquierda (hundido por alguna razón en teorías que fracasaron hace cien años y en todas partes, y es que ni la excusa de que no se lo esperaban tienen), ven pasar su tiempo, unos y otros furiosos, y en el caso de la izquierda utilizando todos los recursos que tiene para impedir la llegada de ese futuro, persiguiendo en este caso con especial atención, y desde todos los medios posibles (el maripilismohernadizmo no sirve para dar noticias, pero cómo repiten monsergas), a Leopoldo López, María Corina Machado y Henrique Capriles Radonski. Todo vale para impedir la salida de los dinosaurios del marco del tiempo.

   Cercanos a un nuevo proceso electoral, las parlamentarias de Diciembre, sin poder presentar obras, beneficios, riquezas creadas para el país, y sin dinero para sobornar y sin comercios que se puedan saquear en un nuevo dakazo, el Gobierno intenta sacar a todos sus contendientes políticos de la carrera en Paso Peligroso, con el truco que sea, desde el bote de aceite hasta los pinchos espicha cauchos. ¡Han aprendido tanto de esos malandros en las Zonas de Paz… que ahora desconocen como desconocen todo lo que han hecho! Así, el Contralor General de la Réplica, Manuel Galindo, es enviado a inhabilitar a los contendientes de su partido. Para eso le tienen ahí. Ya había inhabilitado la semana pasada a María Corina Machado, por unos fulanos cesta tickets por el orden de cincuenta dólares que ella recibió y no declaró (o dice él, porque papeles firmados por la señora no ha presentado), después de su manto de silencio y complicidad tendido sobre los veinticinco mil millones de dólares robados con las empresas de maletín de sus compañeritos, denunciado por el zar de la miseria, otrora gran jefe de la economía gobiernera, Jorge Giordani; ¿siente vergüenza cuando le preguntan sobre el particular? No, porque él sólo declara al maripilismohernadizmo, y allí sólo le preguntan por su salud y qué hace para verse más joven cada día, aunque todo el mundo nota que no es así.

   Pero nada le distrae de la tarea que se le ordenó, ni la vergüenza ni la apariencia, que es perseguir a la Oposición aunque fue su gente la que se robó hasta la bolsa donde estaban los realitos sueltos. Esta semana inhabilita a Pablo Pérez, ex gobernador del Zulia y uno de los máximos dirigentes de Un Nuevo Tiempo (el partido del siempre odiado y temido Manuel Rosales). Claro, se preguntarán, ¿ya irá a iniciar la investigación por el robo de los excedentes petroleros que en Arabia y Noruega casi llegaron a los novecientos mil millones de dólares? Sigan creyendo que se van a volver creyones; los amigos no lo pusieron ahí para eso. Tan sólo para que el mundo vea el grado de africanización a la que llegan los delincuentes cuando no les ponen frenos en sus desafueros.

MANUEL GALINDO BALLESTEROS

   Sin embargo, en esas maniobras idiotas para intentar engañar y confundir al país, para intentar escamotear un diputado aquí y otro allá, se nota que no saben lo que hacen. Llevan demasiado tiempo hablando paja, creyendo que cuando dicen que harán, están haciendo, y como la gente se lo creyó (algún día se tendrá que investigar por qué los viejos, que son viejos y deberían saber, creyeron más pendejadas que la gente joven que puede ilusionarse con palabras como revolución y lucha social porque no tienen un marco de referencia y experiencia), aún imaginan que pueden usar el maniqueo procedimiento. Pero ya no, la gente está pasando hambre, desespera por los precios, le angustia no encontrar las cosas, muere por falta de medicinas e insumos médicos, está aterrorizada por el desmadre del hampa, mientras ve como calles, alumbrados y servicios públicos se hunden. La realidad una y otra vez les estalla en las caras, pero Nicolás Maduro Moros, Manuel Galindo, los diosdadocabellos y las maripilishernadez del régimen ya no pueden entenderlo. Ya no distinguen lo real de lo que dicen y sostienen, aunque lo saben falso, porque el fascismo les ha llevado a tener que “creer” las necedades que sostienen. Van por un lado mientras el país, y la realidad, van por el otro.

   Piensan que inhabilitando a este o aquel candidato, automáticamente ganarán el circuito, olvidando la soberana paliza que le dieron las esposas de aquellos alcaldes defenestrados por poderes públicos sumisos a la orden del fascio en jefe, cada uno compitiendo por ver quién se degradaba más y más rápido (la gente cerraba los ojos para no verlos, era realmente horrible). Imaginan que abusando de esta manera de las leyes porque no hay quien les controle, la gente se desmoralizará y no votará, olvidando que los electores en aquellas dos alcaldías eligieron a las esposas de los defenestrados con un mayor número de votos. Tal vez lo hacen con ciertos nombres por temor directo a este o aquella. Tal vez porque imaginan que una María Corina Machado es muy peligrosa si regresa al Parlamento, y algo de cierto hay. Diosdado Cabello, autoproclamado Duce en la Asamblea, la sacó porque le dio la gana y el resto de los poderes públicos se sumó a la orden, aterrorizados como están por un estado forajido (dejan algo de orina donde están sentados cada vez que les gritan), para él sería fatal, terrible, que ella regresara con una votación sin precedentes, mientras a él lo sacaron, por chimbo, de la gobernación de Miranda, estado pro chavista hasta que él pasó por allí, donde eligieron, en vida de Hugo Rafael Chávez Frías, a uno de los hombres a quien más odiaba este, a Henrique Capriles Radonski. Así de malo como candidato es Diosdado Cabello, ¿imaginan si María Corina regresa con una avalancha?

   Sin embargo, la inhabilitación de esos dos, un hombre y una mujer joven, así como el encarcelamiento de Leopoldo López o el silencio impuesto a Antonio Ledezma, han permitido que nuevas voces se alcen, capaces, serias, sensatas. Es el futuro que apartará a estos políticos viejos y ñemeros que únicamente pueden utilizar la persecución y el encarcelamiento de sus opositores para gobernar. La realidad les dará en las caras, pero no aprenderán, ya las maripilishernadez saldrán con otro cuento de excusas y lloriqueos sobre conjuras conspirativas cuando barran el piso con ellos en las parlamentarias y cuando nuevas naciones, parlamentos y organismos internacionales condenen que el Controlar, para hacer campaña política para su gente, inhabilite a quien le da la gana en lugar de perseguir una de las más espantosas corrupciones que se han visto en toda América Latina.

   Será culpa del mundo, de la derecha, de Uribe y Miami que el Contralor no supiera cuál era su trabajo mientras Venezuela era robada, endeudada y rematada a otras naciones.

Julio César Quevedo.

HAMBRE EN VENEZUELA

Publicado: 22 julio 2015 en General

LAS COLAS NUESTRAS DE TODOS LOS DIAS

   Lo que viene hará parecer a estos como “los tiempos buenos”.

   Hambre, un feroz mercado negro y peligrosas mafias favorecida desde el poder, eso es lo que se viene sobre Venezuela, una otrora tierra de gracias, que nada sobre un mar de petróleo, con doce años de precios petroleros por encima de cien dólares por barril (que le permitió a árabes y noruegos juntar casi novecientos mil millones de dólares en excedentes), ahora arruinada en manos de los socialistas en menos de dieciséis años. Como no hay real para sobornar electores, como ya arruinaron toda las tiendas con el dakazo del año pasado, como se robaron todo lo que había en las reservas y ya no hay cómo traer nada más después de que persiguieron y destruyeron la producción nacional, en vísperas de las parlamentarias al régimen no se le ocurre otra genialidad para hacer campaña que obligar a los pocos productores independientes a que les “vendan” en exclusividad (compran o expropian pero no pagan), el cien por ciento de sus productos, en algunos rubros como la leche en polvo, aceites, harinas precosidas, para que se vendan únicamente en los establecimientos con el logo del régimen (en la Biblia eso era un símbolo diabólico).

   Con ello se busca controlar a la gente por miedo al hambre y se finge que están haciendo algo, como garantizando la alimentación de sus “electores”. Milagro con escapulario ajeno. A pesar de las azucareras en las que han botando real como arroz, de nacionalizar Aceite Diana, de echarle mano a Camprolac, nada, absolutamente nada produce el Gobierno y ahora necesitan robarse lo que hacen los otros para mostrarlo como un logro. En un país agobiado por la escasez, por las infernales colas, ahora los puntos de ventas a nivel nacional, para que la gente compre se reducen de ciento catorce mil locales privados surtidos por CAVIDEA, a poco más de siete mil de las redes públicas. Siete mil puestos de ventas, siete mil, para todo un país de más de treinta millones de consumidores. Ya imaginarán lo que ocurrirá.

   De desastre en desastre, de necedad en necedad, pretenden que engañarán al país con otra medida circense, en lugar de ponerse a trabajar y desmontar la horrible nomenclatura del partido, cuya sola existencia es el cáncer que nos hunde en esta miseria. Aseguran que hay dos dizques economistas que han sugerido tal imbecilidad, uno español y otro venezolano, socialistas marxistas, que le dicen a Nicolás Maduro Moros que todo está perfecto en materia económica, que controlando la distribución derrotaran al capitalismo, porque todavía la caen a cuentos, que este desastre no es por todas las locuras cometidas sino porque hay grupos económicos que sabotean. Es la típica respuesta de los ineptos del marxismo, tratar con paja doctrinaria, una que arruinó a los países por donde pasó comenzando por la misma Unión Soviética, a un problema real: la falta de alimentos, medicinas y repuestos varios. Claro, la brutal medida no afectará a Nicolás Maduro Moros, a los diosdadocabellos o a las maripilishernandez del régimen, que ya deben estar justificando esa locura, en este momento, para mañana más tarde renegar de ello, como hacen ahora con el problema del Esequibo, que le aplaudieron a Hugo Rafael Chávez Frías cuando en la capital de Guyana les permisó que hiciera lo que les diera la gana y ahora hablan paja de los imperios.

   Para aquellos que no comen paja y que con dos dedos de frente le bastan para sacar cuentas, está claro lo que llegará, que ahora si en un local las colas son de horas, de quinientas o mil personas, mañana serán de días, de quinientas mil o un millón de personas, si no más; treinta millones deberán buscar alimentos en poco más de siete mil puestos de ventas. Eso enriquecerá a los de siempre, a los que contrabandean gasolina con Colombia (para lo que les quitaron el control de las alcabalas a los gobernadores, para cuadrar entre camaradas), pero al país no le quedará nada bueno. Lo que viene será el caos total, la desesperación completa, la violencia física cuando el hambre como tal comience a atormentar los estómagos y las vidas. El hambre mondo y lirondo en un país que recibió la más colosal fortuna en dólares por excedentes de los precios en toda su historia.

   A eso nos llevó, en dieciséis años, un régimen brutal, inepto, corrupto y fascista que persiguió, encarceló, exiló y torturó a quienes se quejaron, despreciado ahora por medio mundo, recibiendo como único apoyo las declaraciones de patéticos organismos como MERCOSUR, que grita a coro, así, así es como se hace para nunca dejar el poder. Vaya consuelo.

Julio César Quevedo.

MANUEL GALINDO BALLESTEROS

   -Nosotros lo que más odiamos es la corrupción. –y estallan las carcajadas atrás.

   El Gobierno no aprende, o ya no puede hacer nada más. Ya salió la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, a gritarle a alguien en el Norte que se calle y no se meta en cosas de los venezolanos cuando ella todavía estaba opinando sobre lo que los griegos tienen que hacer con sus vidas (si ella se mete no es entrepitura, es cuando se meten otros con ella, es revolucionaria de izquierda). Mientras la señora Rodríguez todavía no ha explicado por qué hay tantos delincuentes foráneos, con prontuarios y todo, nacionalizados, cedulados y ahora los llaman paramilitares, o por qué destituyen alcaldesas en la frontera porque se oponen al narcotráfico o cómo fue que Guyana montó todo un lobby de empresas para sacar petróleo de la Zona en Reclamación sin que ella o el Gobierno se enterar (ni siquiera por Brasil o por China, que también tienen las manos en el guiso), ya pierde tiempo fingiendo que se molesta con una funcionaria norteamericana porque esta alega que si se van a tomar medidas morales contra gente que se postula para diputado, estas tienen que ser iguales para todas, que si alguien tiene cuentas que explicar no le pueden aplicar un rasero únicamente dirigido para sacarles de la carrera mientras a los del gobierno se les perdona toda vagabundería y tracalería. Ese llamado a reglas paritarias, a la canciller le dio fuuuuuria, mucha fuuuuuria; de lo que tiene que encargarse, de eso si no se encarga. A lo mejor es por la fuuuuuria. Y ese es el drama, después de dieciséis años, todo el poder para hacer lo que les dio la gana (y lo hicieron por loco o ridículo que fuera), y una cuantiosa entrada de divisas por conceptos petroleros (ni los conquistadores robaron tanto como ellos), Delcy Rodríguez y su gente sólo pueden presentar miseria, hambre, violencia y habladera de paja. Mucha paja loca que no llena la nevera ni puede inyectarse para controlar la tensión arterial. Como no engañan a nadie, como nadie les sigue ya, como no tienen quien vote por ellos, como la gente les tiene asco, como ya ni fingiendo patriotismo y llamando a defender lo que aplaudían cuando el difunto Hugo Rafael Chávez Frías regalaba, ahora quieren ganar las parlamentarias sacando de competencia a sus oponentes, y para eso utilizan a unos de esos funcionarillos de tercera dentro del Partido, el Contralor General de la República, Manuel Galindo Ballesteros.

   Son de una necedad tal, la señora Rodríguez y el señor Galindo Ballesteros, que ni siquiera entienden que eso molesta a su gente y que de nada servirá; ese circuito no lo ganan ni sacándole más huesos al sepulcro de Bolívar para más brujería. ¿Acaso no fueron derrotados feamente en aquellas alcaldías donde inconstitucionalmente defenestraron a sus alcaldes legítimamente electos, en juicios que ahora no saben cómo silenciar alrededor del mundo por lo mal que quedan con el tono fascista a la Italia de los veinte del siglo pasado? ¿No los batuquearon contra el piso, no les escupió la gente allá, no rodaron con la lluvia hacia las cunetas? Al menos que sea por las manías que últimamente parecen consumir al presidente del Parlamento, que aunque sepa que ese curul está perdido, no dejará que ella regrese, por voluntad popular, de donde él la sacó valiéndose de la fuerza de las bandas armadas alrededor de la asamblea y el temor de las fichas políticas en el CNE y el Tribunal Supremo de Justicia. Diosdado Cabello parece odiarla por capaz, por decente, por no ponerse a bailotear de nervios o con ganas de agradar como perro zalamero, o no mearse encima cuando los Castro arrugan las caras (con todo el trabajo que les cuesta a los viejos sátrapas). Al menos que sea por eso, no se entiende el ñemeo del Contralor General, él, un hombre que ha permitido el colosal saqueo que produjo esta hambre que ahora se abate sobre Venezuela. Y de la cual no halla a quien echarle el muerto.

   Da pena ajena cuando uno escucha al Contralor Genera explicar que no es una trampa electorera el inhabilitar a la señora María Corina Machado por un año, a seis meses de unas elecciones, cuando ha tenido años en el cargo para investigar algo y ejecutarlo mucho antes, Dios no permita la gente crea semejante maldad. Años de no hacer nada y ahora sale con esa necedad (de explicaciones), justo ahora. Con razón al Gobierno le va como le va. Con el agravante de que enfoca la atención sobre su persona, quien de Procurador General, que en tiempos fascistas es decir el abogado del Gobierno no de Venezuela, le nombran Contralor saltándose todos los pasos legales para su nombramiento; es decir, que de defensor del Gobierno pasó a “fiscalizar” lo que hacen quienes le montaron en ese cargo violentando la ley. Es patético cuando habla de unos pagos recibidos que la señora Machado no declaró, con aire ampuloso para que cajas de resonancias de cualquier barbaridad, como lo es TELESUR, no tengan que aclara que no la sacan por pilla sino que la quiere sacar del juego electoral por unos cesta tickets que él dice que la señora cobró y no declaró. Y dice él que los recibió sin decláralos, pero sin presentar los recibos firmados por la señora (cosa difícil cuando a la Fiscal la pillaron falsificando papeles en una comparecencia internacional); tickets que María Corina sostiene que no recibió, y en una Asamblea manejada por el señor Diosdado Cabello todo puede pasar, hasta que “se pierdan”. Es la manera fascista, a la italiana de los años veinte del siglo pasado, como acusan ellos a todo el que les estorba, y quien señale algo al respecto es un conspirador, si está en Venezuela, y si es afuera, asombrados por el disparate de ese pequeño grupo que tomó para sí todas las instancias de la sociedad, “es parte de una conjura internacional que se inmiscuye en los asuntos de Venezuela”, como si en Venezuela un acusado de cualquier cosa por sujetos como ellos pudiera, de verdad, encontrar justicia o en la Fiscalía General o en el Tribunal Supremo de Justicia, dos instituciones secuestradas y usadas de manera de haría sonrojar a los camisas negras de la Italia fascista de los veinte del siglo pasado.

   Cincuenta dólares es el monto por el cual el pobre sujeto se raya intentando acabar con la competencia electoral de su partido; para eso lo nombraron. No es Contralor, es otra ficha política para sancionar a los adversarios políticos, para inhabilitarles o encarcelarles, como lo era el difunto Clodosbaldo Russián, o Ruffián, como también se le conocía, un señor que hizo tanto mal, pero tanto, que ni su deceso nos permite disculparle –después de ayudar a destruir el sistema sanitarios venezolano encubriendo corruptelas, se fue para una buena clínica en el exterior al caer enfermo, esa en Cuba donde atienden a ricos y famosos que luego salen a habla paja de la revolución). Por cincuenta dólares en cesta tickets, sin haber presentado un papel firmado donde conste que se pagó, el Contralor inhabilita a la señora María Corina Machado a seis meses de unas elecciones, eso cuando hace dos años el zar revolucionario de las finanzas, ese anciano decrepito e ignorante (en toda su vida leyó un sólo libro recién impreso, hace cien años, El Capital), Jorge Giordani, acusó al chavismo de montar compañías de maletín para estafarle al país veinticinco mil millones de dólares, asunto del que se desentendió él, como Contralor. Y ni hablar de los desparecidos casi novecientos mil millones de dólares que debería haber reunidos en algún fondo por los excedentes del precio petrolero, que Arabia Saudita y Noruega si lograron juntar. Todo eso se perdió ante su mirada cómplice y complaciente, pero lo que se dice todo, el saqueo fue a dos manos y él no vio nada, y ahora están rematando PDVSA con los socios del Norte, de quienes hablan paja pero no cortan relaciones. Ese señor que se auto denomina Contralor General de la República, después de permitir todo eso, miles de millones de dólares robados por la gente que los cuidaba en PDVSA y El Banco Central de Venezuela (es decir, el Gobierno), ahora sale a montar una cómica por cincuenta dólares, y si alguien habla de la cómica que está montando porque sus jefes políticos se lo ordenan, entonces es porque se está conspirando contra las instituciones o alguien de afuera se inmiscuye como dice la desacertada y lamentable canciller venezolana. Quién todavía no ha presentando una lista de las compañías y países que tienen las manos metidas en el negocio del Esequibo, pero habla paja. ¡Y con una fuuuuuria!

   Es el panorama, ya no queda sino la trampa idiota, el delito rampante ante la complicidad de unas instituciones sometidas a la bota del fascio y la habladera de paja, la mucha, mucha habladera de paja para intentar asirse al poder. En eso terminó todo ese poder económico y de multitudes que parecía duraría para siempre, en una cueva de ratones malamañosos que sólo saben de triquiñuelas.

Julio César Quevedo.

IRAN Y OCCIDENTE SE ACERCAN

   Un acuerdo histórico, ¿un desastre para Venezuela?

   Cuando la gente está salada, está salada, por suerte hay quienes ni cuenta se dan que están rodando. Mientras en el mundo ocurrían cosas serias porque afectan a la única industria a la que la revolución socialista redujo a toda Venezuela, la petrolera (todo lo demás lo destruyeron, tal y como se hizo en la Unión Soviética y en la misma Cuba, los errores de los eternos equivocados),  aquí el presidente Nicolás Maduro Moros se dedicaba a insultar de manera desaforada y algo demencial a Henrique Capriles Radonski por televisión (y hay que hacerle pruebas, una persona sana o en su juicio no se pone así, sobre todo si le dicen presidente), porque este le preguntó qué carrizo hizo él como canciller en los seis años que estuvo al frente de la Cancillería de Venezuela, y con los dieseis años en el gobierno, por recuperar el Esequibo para ahora salir a hablar paja bien lejos de la zona. El colmo es que todavía pretenden engañar a los venezolanos diciéndonos que no, que no es Guyana la que está haciendo eso, es que los hechizaron a todos con algún conjuro mayamero (así como dicen que el hampa no es hampa sino paramilitares mandados por Uribe Vélez). ¿Qué pasaba en el mundo mientras Nicolás Maduro Moros perdía el tiempo en tonterías, nacidas de la rabia porque la gente no le compra el cuento del nacionalismo y sigue hablando del hambre, la brutal inflación y la horrible inseguridad de las bandas armadas a quienes se entregaron vastos sectores del país? Tres cosas muy puntuales.

   Grecia, después de tanta alharaca (el disgusto de la gente que no vigiló a sus políticos mientras los endeudaron y los robaron), tuvo que terminar aceptando la ayuda de la Zona Euro, lo que habla de que estos tendrán que poner plata para sostenerles y a los griegos les quitaran hasta las cejas para que paguen por esos préstamos. Claro, si fueran autosuficientes no le deberían a nadie, ni necesitarían a nadie si contaran con un fondo de excedentes petroleros de casi novecientos mil millones de dólares como los reunidos por Noruega, pero ni ellos ni nosotros. Es el destino de la gente infantil en sus entusiasmos. Aunque se aplaudió a rabiar, desde todas las instancias del Gobierno, cuando Grecia rechazó en referéndum esas medida, aquí ellos nos aplican de manera brutal el salvaje paquete de medidas neoliberales de Nicolás Maduro Moros para sacarnos la plata de las venas abiertas, a nosotros, ahora que dejaron las reservas en la ruina total, de donde entendemos que no es que no saben lo que hacen, no lo saben, pero también mienten de manera descarada cuando intentan endosarle a otros la responsabilidad que tienen en este desastroso momento histórico. La ayuda que Europa tendrá que darle a Grecia, las sospechas de que eso puede terminar pasando en Portugal, Irlanda y la misma España (enfermos de infantilismo, es decir, populismo), frenará el crecimiento de la economía del viejo continente, cosa que incidirá en la baja de la demanda petrolera. Nuestros barriles, ahora que cada centavo cuenta después del despilfarro colosal de la corrupción, valdrán menos.

   China ha entrado en un corralito donde la burbuja de crecimiento ya no puede seguir manteniéndose (mucha gente; por muy malos que sean los salarios y las condiciones, son muchos, y el mundo ya no está para comprar tanta cháchara), y sus inversiones se reducirán afectando en Latinoamérica a tres economías que los tenían en la mira, Brasil, Chile y la horriblemente necesitada y menesterosa Venezuela. Menos demanda de petróleo. Ahora pasa esto, Irán pacta con Occidente lo de su desarrollo nuclear. Después de toda la paja loca que habló Ahmadinejad y el mismo Hugo Rafael Chávez Frías, Irán llega a un acuerdo con americanos y alemanes para un control del programa nuclear que permita retirar las sanciones contra el país persa, porque se impuso un mínimo de sentido común, porque se entiende que tener petróleo bajo la arena y a la gente pasando hambre es criminal y peligroso (aunque las medidas eran necesarias; no fue cuento, no es que la gente les tenía rabia, en tiempos del Bocón, expresado por ellos, la idea era borrar a Israel del mapa), sólo un necio como Ahmadinejad, que sí comía y vivía bien, podía mirar indiferente el futuro de su gente que sí pasaba trabajo, con el subsuelo lleno de oro negro. Como lo hace aquí el socialismo; mientras viven bien, se llenan los bolsillos a dos manos, cuentan con ejércitos de guardaespaldas para cuidarles y pueden viajar a otros países por atención médica, incluso llevándose las niñeras, les sabe a casabe el desastre en el cual han hundido a los demás.

   El fin de las sanciones contra Irán, acuerdo criticado duramente por un enemigo histórico en la zona, Israel, enviará al mundo casi dos millones y medios de barriles diarios de petróleo, en un mercado que se contrae por la crisis económica que asola a los grandes mercados, saturando aún más la oferta. Nada más hoy, bajó otro dólar el precio del barril. Esas cuentas, que ya en una nación cercana y latinoamericana como Colombia se sacan (hablan de que se reducirá la inversión social el año que viene en no recuerdos cuantos millones de pesos), aquí ni se menciona, y no sabemos si siquiera saben que todo eso si afectara el precio del poco petróleo que esta PDVSA arruinada, saqueada y endeudada puede producir. Las necedades siempre terminan cayendo por su propio peso; era una tontería de los griegos creer que no pagarían y que aún así les prestarían más para que funcionaran como nación; era una ingenuidad tirando a idiotez soñar que en un mundo que se reduce en lo económico China podría mantener un ritmo constante de producción; como lo sería, aquí, no imaginar que esa apertura de Irán al mundo saturará aún más el mercado petrolero derribando todavía más los precios, cosa grave para una pequeña nación reducida por la corrupción e incompetencia de sus mandatarios a la dimensión de un pozo petrolero únicamente. Cabe preguntar, ¿sabía la Cancillería venezolana que ese acuerdo de Irán con Occidente estaba por ocurrir? Seguro dicen que si, ¿se están tomando o se tomarán medidas para enfrentar ese panorama como no sea ir rematando lo que todavía queda? Lo grave es que uno sospecha que no sabían un carajo, de hecho casi lo confiesan cuando sostienen que nada sabían de los acuerdos comerciales que el gobierno anterior en Guyana (amiguitos de Hugo Rafael Chávez Frías, quien les regaló un territorio que no era suyo antes los aplausos de Nicolás Maduro Moros, los diosdadocabellos y las maripilishernadez del régimen que ahora se desentienden), estaba firmado con compañías norteamericanas, chinas y brasileñas para sacar petróleo del Esequibo.

   Y uno teme precisamente eso, porque mientras todo esto ocurre en el mundo, Nicolás Maduro Moros se dedica a insultar a sus rivales políticos porque le preguntan qué carajo hizo mientras era jefe de la política externa en lo referente a la Zona en Reclamación. Circo sin pan. Pura paja.

Julio César Quevedo.

ULTIMAS NOTICIAS LUNES 13 DE JULIO

   El equilibrio parece que está en el tamaño de cada página.

   El gobierno ha comenzado oficialmente su campaña electoral hacia las parlamentarias de Diciembre, pero no será dando explicaciones por el desastre que han montado sino ocultando la realidad, distrayendo la atención de los problemas que atormentan a todos. Para tal canallada comienzan utilizando el diario Últimas Noticias, bastión comunicacional en manos del poder, no se sabe si por adquisición directa o por el silencio sobre el capital con la cual fue adquirida en las sombras parte de la Cadena Capriles, emporio levantado por un gran hombre, perdido en manos de herederos indignos de su recuerdo. Ver la portada de este lunes de Últimas Noticias es creer que se burlan del país o que perdieron la razón, presentando encuestas donde más de la mitad de los venezolanos apoyan las brutales medidas neoliberales a las que el régimen somete al país para ver si nos sacan de las venas algunos realitos para continuar llevando su costoso tren de vida una parasitaria clase enquistada en el poder. Robada las reservas, no se sabe qué ocurre con el oro y vendiéndose parte de PDVSA, y quién sabe si hasta territorio, sin alimentos, medicinas, sin nada, imaginar que la gente está feliz, reafirmándolo en encuestas mientras pasa hambre, hundida en la miseria y a merced de la violencia eso suena a pura coba, o paja. Esas cifras no pueden lograrlas ni en casas del partido, bueno, pero es que ni repartiendo caña a la brava la gente se marearía tanto. Ni ahí los diosdadocabellos cuentan con semejantes números, han sido excesivamente ineptos, demasiado corruptos y encima de todo, cínicos. El Gobierno anda tan extraviado en sus tonterías que mientras critican y gritan sobre lo que les ocurre a los griegos, nos dicen que aquí la gente sí aplaude esas salvajes medidas que ahora es que los helenos van a sufrirlas y que nosotros llevamos más de siete meses padeciéndolas en todo su rigor. Allá la población es valiente porque enfrenta esas salvajes medidas neoliberales, aquí lo aplauden, según José Vicente Rangel. De ese calibre es la habladera de paja.

   Toda la información que Últimas Noticia presenta como “noticias” en su primera página, provienen de un programa de televisión de un agente del Gobierno, José Vicente Rangel, y el periódico pretende hacerle creer al país que sus opiniones son hechos. En ese dislate, creer que hablar paja era hacer algo, resolver algún asunto, ha terminado imponiéndose dentro del enfermo grupo que botó a la calle el mayor ingreso dinerario que alguna vez le ha entrado a Venezuela, y la popularidad de un movimiento que nació con las esperanzas de tantos puestas en ellos. Aunque ahora la atacan y satanizan, hay que recordar que Hugo Rafael Chávez Frías llega al poder de mano de la clase media, la que votaba para ese entonces, disgustada como estaba con el antiguo sistema (digo, para que se tenga en mente y se deje la habladera de paja), aunque ahora se le tache de todo mal. Sostener que casi el sesenta por ciento del país es optimista de la marcha del país, que apoya las medidas, que ven en Nicolás Maduro Moros al único que puede conducir a la nación son tonterías de tal calibre que harían temer por la salud mental de José Vicente Rangel, si no fuera porque se le sabe totalmente envilecido intelectualmente. A pesar de que Nicolás Maduro Moros amenazó por televisión a la gente con aquello de que el Gobierno sabría quienes votan o no, y por quién, aterrorizando al electorado con nuevas persecuciones tipo la Lista de Tascón o la Maisanta, el falaz anciano habla de una campaña de amedrentamiento contra las parlamentarias organizada por “los otros”.

   Pero no fue lo único que causó sorpresa de esa portada, también proveniente de un segmento del programa televisivo del señor Rangel, de donde Últimas Noticias parece nutrir toda su parrilla informativa (si, opiniones de una parcialidad política son “hechos”); por lo aberrante del sentido expresado, la palma de oro se la lleva la Fiscal General de la República, señora Luisa Ortega Días, satanizando gente cuando fue ella quien fue pillada mintiendo descaradamente ante un comité internacional que investigaba a su partido político en el poder por la reiterada violación de los derechos humanos de la gente común y corriente, a los criminales de todo pelaje si les deja en paz; alega la dama que se le ataca a ella y a su institución para hacerle daño al país. Sostiene que se le acusa de manera gratuita y canalla de parte de la gente canalla de la derecha, cuando llegó al extremo, la dama en ese comité que la investigaba, de forjar documentos y permitir que se le descubriera como mentirosa; y con todo, todavía es mantenida en su cargo porque garantiza la impunidad en los casos de corrupción o por se silencia la legitimación de capitales, mientras persigue a quien llama la atención sobre esos delitos. En el mismo programa de José Vicente Rangel fue donde habló de las instituciones sometidas a un continuo ataque de grupos externos, que el problema de la Fiscalía no son los delitos que comete, las persecuciones, encarcelamientos, el aval a las violaciones de los derechos humanos más básicos de gente que se queja del régimen, que de los veinticuatro mil delitos violetos que terminaron en homicidios el año pasado sólo se encargara de procesar menos de dos mil casos, dos mil de veinticuatro mil, no, ese no es el problema en su cabeza. En nada de eso ella ve el problema con su gestión, es una campaña macabra de gente malvada.

   Particularmente triste fue verle acusar al ex presidente español Aznar, de formar parte de una campaña siniestra como parte “del complot internacional” contra él para atacar la revolución. Aunque calumnia, injuria y miente descaradamente desde su programa de televisión sin que se le sancione o juzgue por los delitos que comete (todavía esperamos por los aviones que invadirán Venezuela desde Colombia, uno imagina que ya debe tener en sus manos un informe del DAS al respecto, pero no lo enseña), parece tener el pellejo sensible cuando se le tacha de bandido. Es raro que un personaje gris de un régimen que se encamina a una devastadora debacle electoral dada la extrema corrupción e incompetencia de sus miembros, quiera buscar oxígeno en una pelea con gente fuera del país (todavía pagan la manera de tratar a Felipe Gonzales por el “delito” de intentar asistir al amañado juicio a Leopoldo López). Debe ser que aquí se le conoce demasiado y ya a nadie le interesa el señor Rangel. Aunque el hijo está en el ojo del huracán dada la política de entregarle vastos sectores del país a bandas de peligrosos delincuentes armados, las llamadas zonas de paz, que han costado miles de vida. De eso, de sus vicios, si no se ocupa. Todo un revolucionario de izquierda.

   Obviamente la campaña electoral del régimen consistirá en distanciarse más y más de la realidad, de los problemas, de intentar solucionar algo. Ya no pueden hacer nada como no sea calumniar, perseguir y amedrentar. Ya no dan para más.

Julio César Quevedo.

¿YA HABRÁN SALIDO RUMBO AL ESEQUIBO?

Publicado: 15 julio 2015 en General

LA CLASE QUE MADURO DEJA VER

   -Aquí, ¿ven? No en el estado Margarita…

   El Gobierno va a salir a las calles con su gente para recuperar el Esequibo… Esperemos que sea algo mejor que el plan económico con el cual ya llevamos una brutal devaluación de la moneda, o que el plan de seguridad ciudadana del año pasado que costó casi veinticuatro mil vidas. Pan y circo, eso era lo que Roma ofrecía a las masas en la antigüedad, el gobierno de Nicolás Maduro Moros sólo puede ofrecer circo, porque pan no hay y el que se encuentra está carísimo.

   Como el escándalo del Esequibo ha estallado en todas su intensidad ante una ciudadanía desinformada que parecía ignorar que grupos opositores y medios de comunicación llevan años alertando que Guyana se está agarrando toda esa vaina (viven en el mundo de las fantasías unos, de paja otros), el Gobierno y los disfraces de militares creen que pueden pescar en río revuelto electoralmente hablando. Convertir el asunto del ataque de Guyana y sus socios, la Exxon, las compañías brasileñas, chinas y cubanas, es una nueva maroma política de muchas declaraciones para distraer la atención del desastre que han montado. Aunque se sabe dónde queda la Zona en Reclamación, los diosdadocabellos del régimen apostan tarantines en cada punto de país, muy lejos del lugar, para dictar cátedra sobre ello, llamando a todos a firmar hojitas que según van a sacar a las petroleras de nuestros codiciosos vecinos de la región. Como las firmas contra el decreto de Obama, y que terminará sirviendo para lo mismo.

   No, ni los militares de comiquitas que sólo pueden reprimir estudiantes y amas de casas, y eso sólo si hay colectivos violentos que los respalden, ni el señor Nicolás Maduro Moros irán a la zona, tienen las pieles demasiado delicadas. Se contentarán con hablar paja en cada tarantín y concentración, donde gente, cuan borregos (¿comen paja los borregos?), balarán como si estuvieran haciendo algo. No recobrando la Zona, sino satanizando a los rivales políticos, que es lo único que buscan en verdad. No puede ser sincera una concentración gobiernera hablando de recuperar nada, mostrándose “sorprendidos de las acciones del vecino”, cuando este Gobierno es la continuación con todos sus tristes personajes de otro que ya lleva dieciséis años en el poder, y en los cuales, el actual jefe del Ejecutivo, fungió seis años como Canciller. ¿No sabía lo que planeaba Guyana? ¿En todo ese tiempo y el que ya llevaba dentro de la cúpula gobernante? ¿No vieron que se movilizaban los vecinos, que se firmaban acuerdos, que chinos y norteamericanos se daban las manos? ¿A quién pretenden engañar ahora los diosdadocabellos y las maripilishernandez desde los medios de comunicación, única trinchera de lucha que parecen dispuestos a asumir, y eso para responsabilizar a todos los demás de los errores que cometieron? ¿Cómo hacer ningún tipo de llamado a nada cuando Hugo Rafael Chávez Frías les entregó a esa gente esa tierra, sin facultad para hacerlo como no fuera su insania mental que le hacía creerse dueño del país, con el beneplácito de los diosdadocabellos y las maripilishernadez que ahora se desentienden de sus culpas y responsabilidades?

   Circo sin pan, escandaloso, vistoso, vacío. Inútil. Un retrato de un régimen que no se cansa de hacerle daño a este pobre país por mampuestos de los Castro. ¿Ustedes pueden imaginar el desastre que estuviéramos viviendo si esa gente no hubiera sido derrotada en los sesenta y setenta, y hubieran impuesto su régimen de corrupción e incompetencia? Ni el Guri se habría construido, ni la luz eléctrica la habríamos conocidos, no con una gente que no sabía que a esas vainas que dejó construidas la Era Democrática había que hacerle mantenimiento y reparaciones para que no se dañaran, claro, lo revolucionario era robarse esos reales y culpar después a los consumidores. Personalmente no hare comparsa, no con ellos que no desean ni pueden hacer algo efectivo. Tal vez si se juzga la memoria del traidor que entregó la Zona en Reclamación, o renuncian ya todos los que aplaudieron la gracia, o salen de sus cargos por incompetentes todos aquellos que debieron estar pendiente, como en la Cancillería y la FAN, algo diga y tal vez hasta vaya a una de esas concentraciones. Del resto, habrá que esperar por gente a quien le duela este pobre país, no que ande viendo a qué pendejo engaña por un voto.

Julio César Quevedo.